El elegido de Pampita - Ciudad.com

El elegido de Pampita

Sin dudas, es el año más mediático de la modelo y su romance con la cámara está más vigente que nunca. Pero entre tantos candidatos, hay uno que se robó el corazón de Carolina.

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Por Ángel De Brito

Todo comenzó en 2015, cuando la modelo y el tenista se cruzaron en un restaurante.

Es noche, el tandilense Juan Mónaco (32) cenaba con amigos. En la mesa contigua estaba Carolina Ardohain (38) con un grupo de amigas. Él se acercó a saludar e intercambiaron las primeras palabras.

Entre las amigas de la modelo había una que ya había salido una sola vez con él, pero la relación no prosperó. La amiga de Pampita le habló maravillas del deportista y luego vinieron los primeros mensajes por WhatsApp

Me acuerdo que en su momento, se lo pregunté a Pampita y me dijo: "A ese chico no lo conozco, no sé de dónde salieron las versiones". Obviamente, en el popular restó de la Costanera hubo muchos testigos que vieron aquella primera charla.

Luego entró en acción Nacho Viale, pero fue un romance breve y que terminó en buenos términos. Días atrás, la jurado de ShowMatch reconoció que no habían tenido suerte, en nota en Este es el Show. En el medio de todo esto, el viaje de Carolina para presenciar uno de los partidos de Pico en Estados Unidos, luego el viaje a Ibiza que confirmó la relación con imágenes a los besos y abrazos en una playa europea, y finalmente la desmentida de ambos, una vez que volvieron al país.

En el medio del boom mediático, relaciones ficticias como la del millonario inmobiliario de Miami, o el DJ frances de Punta del Este. Sumado a esto, una ronda de candidatos televisivos. Varios personajes del Bailando jugaron a seducir a la jueza, desde Federico Bal y El Polaco, hasta Enoc y Santiago Bal (con pintorescos piropos).

Sin embargo, la semana pasada el primer indicio de la continuidad del affaire con el tenista fueron las fotos de la pareja cenando cerca de la casa de ella. Enseguida, otros comensales retiraron el momento y me lo enviaron. Y lo mismo ocurrió esta semana, cuando Pampita y pico decidieron almorzar en el Rosedal. Se repitió la historia: los transeúntes tomaron fotos y videos de los enamorados en una de las zonas más populosas del Paseo de la Infanta, en Palermo.

Evidentemente, las dos salidas públicas significan que ya no quieren ocultarse y que desean disfrutar de la vida cotidiana a la vista de todos. Sin dudas, es el año más mediático de la modelo y su romance con la cámara está más vigente que nunca.